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Economía política, comunicación y conocimiento: una perspectiva crítica latinoamericana
Autores: BOLAÑO César Bolaño, MASTRINI Guillermo, SIERRA Francisco(Eds.)
Título: Economía política, comunicación y conocimiento: una perspectiva crítica latinoamericana
Editorial: Buenos Aires,  La Crujía, 2005.


por Mariana BARANCHUK


“En las líneas y… entre las líneas”, con esas palabras termina el prólogo de Armand Mattelart a Economía Política, Comunicación y Conocimiento. Una perspectiva crítica latinoamericana. Es una recomendación al lector, indica la manera adecuada de abordar cada uno de los artículos que conforman este libro, y cómo leerlos en conjunto. Es a partir de esa propuesta que puede leerse la articulación de un campo específico: el de la Economía Política de la Información, la Comunicación y la Cultura. Un campo de investigación en comunicación que se aparta del funcionalismo y del culturalismo, pero también de la sobredeterminación económica. Los editores, Bolaño (Brasil); Mastrini (Argentina) y Sierra (España) sientan las bases de cuáles debieran ser los propósitos y desafíos de la Economía Política de la Comunicación en la actualidad: En primer lugar, debe recuperar las discusiones planteadas en torno a la propiedad de los medios, trabajar en políticas democráticas de comunicación y luchar por un contexto internacional más justo en la distribución de la comunicación (…) En segundo lugar, es imprescindible sistematizar el análisis teórico del funcionamiento de las industrias culturales (…) En tercer lugar, la Economía Política de la Comunicación debe plantearse un programa de intervención que vincule nuevamente a la academia con las prácticas y las organizaciones sociales. El colectivo de 19 autores/investigadores que participan en este volumen dividido en tres grandes ejes temáticos: Economía política y crítica de la comunicación y el conocimiento; Economía, cultura y lógicas sociales en la nueva estructura del capitalismo y, por último, Políticas, mercados y conflictos comunicativos-, profundizan en alguno de los aspectos enunciados desde las particularidades de sus específicos objetos de estudio.
Así, un tema en el que existen coincidencias manifiestas, como lo es la construcción de sociedades del conocimiento en lugar de la globalizada Sociedad de la información (cuestión que está en pleno proceso de debate promovido, entre otras razones, por la participación en diversas reuniones previas a la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información —Ginebra 2003 y Túnez 2005—), es iluminado —explícita o implícitamente— desde distintos ángulos por diversos autores. Mientras que Gaëtan Tremblay objetiva los procesos de industrialización de la educación a partir de la incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (en un abanico que abarca desde la formación presencial a la educación a distancia), desmenuzando qué funciones formativas requieren alta presencia de trabajo vivo y, por ende, frenan los procesos de industrialización, y cuáles, contrariamente, son automatizables y por tanto, los aceleran. Cesar Bolaño, teoriza sobre un doble proceso que se puede identificar en el presente: por un lado, la subsunción creciente del trabajo intelectual al capital y; por otro, la ‘intelectualización’ generalizada de los procesos de trabajo tradicionales. Por su parte, Delia Crovi y Francisco Sierra trazan un puente trasatlántico entre México y España, para ocuparse de la incorporación de sistemas telemáticos en la educación superior en el contexto de la Sociedad de la Información. Allí enfocan sobre la creciente privatización del sistema educativo; los nuevos roles –de tipo mercantil- que deben asumir los profesores; la educación a distancia y los requerimientos de formación continua como “motor de una SI que busca también transformarse en Sociedad del Conocimiento”. Las transformaciones en el sector info-comunicacional fueron analizadas, por los diversos autores, haciendo énfasis en dos aspectos fundamentales: la estructura de propiedad y las implicancias socioeconómicas de la digitalización. El trabajo de Guillermo Mastrini y Martín Becerra es paradigmático en cuanto análisis de la estructura de mercado del sector.
Allí analizan y comparan las estructuras de cada sector de las IC y del sector de las telecomunicaciones de los países de Sudamérica y de México, señalando las profundas diferencias que se presentan entre sectores, así como hacia el interior de cada sector al realizar la comparación entre países. Asimismo, se pone de manifiesto la importancia creciente del conjunto del sector info-comunicacional en la conformación del Producto Interior Bruto de cada país. Las perspectivas y resultados de la digitalización en curso, son examinadas desde visiones complementarias por varios autores, entre ellos Albornoz, Zallo, Calvi y Bustamante. Ramón Zallo y Enrique Bustamante coinciden en la estructuración de sus respectivos trabajos a partir de una suerte de análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades; Debilidades; Amenazas o SWOT por sus siglas en inglés), señalando oportunidades y amenazas de la digitalización. Pero mientras Zallo lo plantea en torno al par dicotómico global/local; Bustamante lo hará centrado en las propias industrias culturales para concluir en la necesidad de que se promulguen nuevas políticas culturales.
En esta última línea, Calvi presenta tres escenarios posibles sobre las formas de distribución, intercambio y reproducción de productos culturales a través de la red:
(1) la continuidad de la ambigüedad regulatoria actual, (2) un nuevo marco político-normativo que implemente lógicas de acceso restringido (escenario que no favorece ni a usuarios ni a autores, sólo a grandes grupos) y, por último, (3) el establecimiento de políticas públicas que favorezcan a creadores y usuarios.
Podría sostenerse que la totalidad del grupo de autores que participan en este libro coinciden sin reparos con el planteo de Luis Albornoz cuando sostiene que: … ni la tecnología ni el mercado, por sí mismos, pueden garantizar unas industrias culturales equilibradas en la era digital ni conciliar la perspectiva económica con la diversidad creativa e ideológica propia de una sociedad democrática. Es importante señalar, que no es pretensión de la presente reseña realizar un repaso por cada uno de los artículos; sino leer cada trabajo como la parte de un todo. Las puntualizaciones efectuadas sobre algunos de ellos, funcionan a modo de ejemplo, como disparadores para la comprensión de las problemáticas del campo que cruzan la totalidad del libro. En ese sentido, pareciera interesante resaltar, si no tensiones, por lo menos ciertas discrepancias. Por un lado, algunos investigadores sostendrán el advenimiento de una tercera revolución industrial y, de hecho, la existencia de un modo de producción informacional (siguiendo la propuesta de Castells); mientras que otros, sin menoscabar las profundas transformaciones acaecidas a partir de las posibilidades abiertas por la convergencia, apuntan a analizar los cambios acontecidos en el plano tecnológico como un proceso de tipo evolutivo propio del tardocapitalismo actual. Economía Política, Comunicación y Conocimiento… se despliega casi como la presentación del campo en general, y un aporte al debate sobre la Sociedad de la Información en particular. Así lo plantean sus editores “Esperamos que este volumen colectivo (…) dé testimonio de un ‘saber otro’ y contribuya al debate público y académico sobre la nueva sociedad global de la información (…) demostrando que podemos imaginar otra comunicación posible…” Al finalizar la última página del libro, las recomendaciones de Mattelart vuelven a resonar y adoptan una significación diferente: replantearse a qué y porqué resistir. La lectura a pelo y contrapelo. La invitación a la práctica de la vigilancia epistemológica. El trabajo alerta que debe realizar el “investigador-ciudadano”. Que así sea…
 
COMPOLITICAS - Grupo Interdisciplinario de Estudios en Comunicación, Política y Cambio Social